lunes, 24 de octubre de 2011

Ego - El prejuicio como mecanismo para la defensa [Esp]

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image Hace varios años que este tema ronda mi cabeza. Siempre me llamó la atención que la gente se refiera a los criminales como trastornados mentales o adictos a algún tipo de substancia ilegal porque las mismas “llevan” los individuos a realizar actos impensables. Durante muchos años estuve familiarizado con la violencia social, más años de los que todavía tengo de vida, y puedo afirmar rotundamente que la violencia no nace como consecuencia de la ingesta de neurodepresores. Surge de otro lugar, muchas veces viene con el individuo, otras veces es un subproducto de su formación y las restantes, un producto de ambos factores.

 

Aseverar que los crímenes ocurren porque quien los comete se encuentra “fuera de sí mismo” es un eufemismo cuyo único propósito es pretender facilitarnos el luto por la tragedia sufrida, en realidad y como ocurre con todo eufemismo, enmascarar una verdad desagradable; y posiblemente hacernos sentir mejor con nosotros mismos porque nos permite negar la posibilidad de que vayamos a cometer el mismo tipo de acto criminal siempre y cuando estemos conscientes de que no padecemos una dependencia por substancias neurodepresoras: “como no me drogo, no delinco”. Gravísimo error. Las substancias neurodepresoras no crean criminales sino la excusa por la que se comete un delito. La responsabilidad recae sobre el criminal esté o no esté drogado, alcoholizado o alterado por algún tipo de influencia o agente externo del orden neuroquímico. Este reposicionamiento de la responsabilidad es un rasgo típico del género humano: asumir la responsabilidad por los errores cometidos demuestra claramente que hubo una equivocación, que no se supo mejor, que se fracasó, que se tienen fallas, que no se tiene poder y quien no tiene poder es marginado; quien no tiene poder es arrasado por la vorágine de la vida, quien no tiene poder se muere.

 

¿Miedo a la muerte? ¿Realmente es necesario ir tan lejos? Los psicoanalistas estarían de acuerdo conmigo y el porqué es muy simple: la muerte implica una pérdida de la misma forma que los delitos. Cada vez que alguien delinque arrebata algo de alguien: una pertenencia, la libertad o la vida; cada vez que perdemos algo lidiamos con el mismo concepto de la vida y la muerte porque nuestra naturaleza humana, materialista y conservadora nos hace así. Consecuentemente, experimentamos un luto por aquello perdido; pensamos cómo vamos a continuar y si podremos hacerlo en mayor o menor grado, también pensamos cómo y si podremos reponer aquello perdido. La pérdida conduce a la justificación por su existencia pero tal justificación sólo es válida a nivel egocéntrico si su único fin es hacernos sentir mejor y no es comprender la realidad y cómo opera en nosotros y el mundo que nos rodea. Tenemos que entender mejor y asumir la realidad por como es por más cruda que nos resulte. Autoengañarnos sólo conduce con el tiempo al padecimiento de más daños y esto también responde a otra característica del género humano: su naturaleza masoquista.

 

“Se me murió, es la voluntad de Dios”.

“Me robaron, estaban drogados”.

 

Todo es lo mismo.

7 COMENTARIOS/ COMMENTS/ COMMENTAIRES:

Milu dijo...

Podría aportar algo de interés a una discusión si estuviera en el lugar del que justifica tan banalmente hechos que no son exclusivos de dios o la droga (usando ejemplos que vos diste).
La gente se muere porque se enferma o se deteriora y todos tenemos un fin. La gente se muere por causa de accidentes, los accidentes pasan...así como también pasa que te ganes la lotería.
Los que roban, roban porque son, según mi punto de vista, enfermos sociales y/o mentales. La droga es un accesorio, pensar que el que se droga delinque porque justamente se droga (valga la redundancia) es arreglar con un simplismo algo que no queremos pensar mucho. Muchas veces es cierto que roban para comprar la droga que de otro modo no podrían adquirir, pero no es sólo ese el motivo del delito.
En muchos casos es algo cultural que se mama desde el seno familiar, como vos o yo que fuimos criados para ser determinado tipo de persona, a otros los crían en medio de la delincuencia y eso es todo lo que saben hacer; tal vez habrá casos especiales donde alguno logre despegarse de tal esquema...pero no son la mayoría.
Y después de todo, ya que partimos del escalafón más bajo del ladrón, no hay que olvidarse del que no necesariamente se droga para robarte pero si va (cuando le pinta) al congreso, casa de gobernación o la casa rosada y te roba mucho más que un celular :)

Mi humilde aporte (?)

Palfrei dijo...

Milu:

es cierto, hay varios tipos de criminales y por diferentes motivos.

Yo también me prgunto qué pasa con el que roba para poder comer. No robó para perjudicar especificamente, tampoco para aplacar una adicción o enriquecerse, solamente lo hizo para sobrevivir. ¿Es entonces un enfermo mental? No estoy justificando el robo sino planteando opciones para ampliar el espectro del tema y así poder entender mejor.

Muchas gracias por pasar.

Harleshinn dijo...

Viviendo en sociedad tenés dos formas para conseguir el alimento: lo comprás con el dinero fruto de tu trabajo o lo extraés vos mismo de la tierra/animal que lo genera, no siempre hubo trabajos y grandes ciudades con empleos de 9 a 6.

A lo que voy es, en un país tan grande como éste con tantas posibilidades, la gente que toma la opción de robar antes que conseguir el sustento sin perjudicar a otro si no es enfermo mental a lo sumo será un "enfermo moral".

Obviamente lo que yo planteo es una utopía porque nadie iría a cultivarse un lote en el medio de la pampa húmeda, pero si veo gente humilde que forma parte de programas del INTA donde les dan semillas y tienen su propia huerta donde trabajan ellos mismos la tierra y de ahi sacan el alimento. No voy a ser tan ingenua tampoco de pensar que por tener una huerta vas a tener todas tus necesidades alimenticias cubiertas, pero es un paso enorme en la dirección contraria del delito. Es otra forma de pensar, concebir la realidad y el vivir en sociedad.

Germán Pisani dijo...

Pedro:
El que roba lo hace por necesidad. La necesidad puede presentarse en sus más diversas formas: hambre, adicción a estupefacientes, a poseer algo que de otro modo no sabrían o podrían obtener etcétera. La necesidad es lo que impulsa que se cometan delitos, luego podemos preguntarnos cómo es que algunos individuos adoptan este hábito. En una sociedad donde las clases sociales están delineadas y bien diferenciadas se hace más evidente el resentimiento y esto trae aparejado las ganas de "hacer justicia por mano propia" -Yo no tengo, nadie me da y por eso te robo- En la esencia del ser humano no reside el hecho de quitar o robar vidas, esto es una consecuencia producto de la supervivencia, de intentar aferrarse y retener, a costa de incluso otras vidas, aquello que se obtuvo de modo ilícito. Si cuando me robaron mi reproductor de música y me rompieron el parabrisas, este último viernes, hubiese pensado que con el dinero de su venta podría haberlo utilizado para comprar comida, también hubiese estado justificando su accionar, sin embargo, no me importa por qué lo hacen con el dinero, yo no justifico un crimen, cualquiera sea, lo repudio y lo lamento ya que no son cuestiones que estén a mi alcance modificar o corregir de forma directa.
Por último quiero decir que es cierto que no todo el que se droga, roba, pero si un gran porcentaje de los que roban en la calle están drogados, no porque lo diga ni lo suponga yo, sino porque veo las noticias, leo los diarios, me informo y veo todos los días en la calle cada vez más chicos librados a esta suerte. El que supone que el que roba en la calle está drogado, está equivocado, porque suponer no contribuye a la verdad, pero si podemos pensar en términos estadísticos, entonces nos daríamos cuenta que los resultados son alarmantes.
Saludos.

Palfrei dijo...

Harleshinn:

como dijiste, la opción es trabajar la tierra o criar animales, ambas también. Sin embargo hay gente que no tiene tierra propia como para hacerlo.

Sé que planteé un dilema similar al de la paradoja del huevo o la gallina; del que seguramente no saldrá una respuesta satisfactoria.

Saludos y gracias por pasar.

Palfrei dijo...

Germán:

sí, muchos delinquen por necesidad: para satisfacer sus adicciones, impulsos socio/psicopáticos, materialismo o hambre. Dijiste algo rotundamente cierto que me hizo pensar: se cometen crímenes por necesidad.

Sin importar la forma continente que tenga, el pretexto, la necesidad sigue siendo el núcleo motivador.

Esto me llevó a replantear las necesidades del ser humano porque ahora me da la impresión de que muchas personas necesitan violentar otras para sobrevivir. Esto abre la ventana para que se contemple un nuevo panorama, el de reconocer definitivamente la violencia como una parte de la naturaleza del ser humano y, más aun, como una necesidad que debe ser satisfecha.

Gracias por pasar.

Saludos.

Pd: remarco que el objetivo de la entrada no fue justificar el delito sino plantear una posible causa ante el prejuicio típico que esgrimos para justificarnos los siniestros ocurridos en nuestras vidas.

Harleshinn dijo...

No creo que sea un dilema difícil de resolver, yo no considero excusa el no tener un terreno para dejar de lado la opción de trabajar la tierra para alimentarse, porque asi como toman casas y terrenos DENTRO de capital, bien podrían hacerlo en una zona rural...pero bueno, vivir en la capital (y en el peor de los casos en el gran Bs. As.) es más mejor no? La gente es cómoda. La gente quiere todo servido y es más fácil arrebatarle a otro lo que ganó con el sudor de su frente que ir a conseguirlo por si mismos.
Asi es como lo veo yo.